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jueves, 20 de septiembre de 2012

Sobre la Magia III: Los Cuatro Verbos del Mago

Saber, Osar, Querer, Callar. Estos Cuatro Verbos representan las bases para el trabajo y desarrollo en la Magia. Corresponden con los Cuatro Elementos más conocidos y con cuatro actitudes que todo buen mago debe poseer. Son mencionadas tanto por Agrippa en su Filosofìa Oculta como por Levi en el Dogma y Ritual de la Alta Magia, y son consideradas como Cuatro Pilares que sostienen el Templo del Mago tanto en su estudio comoo en su pràctica.
 
Saber se refiere a que el Mago debe tener una mente despierta y ávida de saber y conocimientos. Dicha avidez de conocimiento puede llevar al mago a acumular una gran cantidad de material teórico, idealmente contrastado con los resultados que apoorte la ezperimentación. El mago busca "saber", comprender las realidades ocultas de la Naturaleza, del Universo, de si mismo, poe lo cual no basta con sólo limitarse a leer, escuchar, covnersar o discutir. No busca supersticiones, busca Conocimiento. Se relaciona con el elemento Aire, el elemento del intelecto.

Osar se refiere a que el mago debe contar con el valor y la voluntad necesarios para llevar a cabo su trabajo. El Mago posee el valor del Fuego. Nada consigue quien se queda sentadoo, contemplando el mundo o pensando acerca de "la inmortaldiad del cangrejo". Uno debe "ensuciarse las manos", atreverse a encender las velas, recitar las invocaciones, trazar los símbolos, llamar a los àngeles, elementales o cualquier entidad con la que se desee trabajar. Atreverse es otra forma de llamar a este Verbo, pues, asì como el mago debe rechazar las supersticiones, la mejor forma de ponerlas a prueba es "atreverse" a ponerla a prueba. Se relaciona, pues, al Fuego, el elemento del valor, del coraje, de la voluntad.

Querer se refiere a que, junto con atreverse a hacer, el Mago debe querer hacer, es decir, estar emocionalmente comprometido y dispuesto a llevar a cabo su trabajo. Es necesario, además, despertar las emociones relacionadas con el objetivo (sin dejar invadirnos por ellas) de manera que neustra energìa personal, unida a la energùa aportada por elementos o entidades externas, pueda trabajar en conjunto en pos de aquello que buscamos. Despertaremos la mayor compasión popsible en experiencias orientadas a la uniòn con la divinidad, o el mayor odio en trabajos orientados a las maldiciones y trabajoos de destruccón. Se relaciona al Agua, el elemento de la emoción.

Callar se refiere a que, pase lo que pase, un Mago no habla de su desarrollo o de sus trabajos con los “profanos”, quienes no son capaces de comprender su Camino. Antiguamente se prohibía a los aprendices hablar de sus secretos o de sus condiciones. Comentar un determinado experimento podría provocar que, nuestro interlocutor, quizás inconscientemente, pueda proyectar energías qure podrúan resultar contraproducentes para nuestros objetivoos, sin mencionar que, de los cuatro, es uno de loos ñás importantes para varios autores. Se relaciona con la Tierra, el elemento del Silencio. 


Adicionalmente, Agrippa combina estos Cuatro Verbos, creando pares que llaman la atención por llegar a ser complementarios de cada uno de estos verbos. Puestos estos conceptos en una tabla y combinados en pares, tenemos diez y seis combinaciones del tipo:

Saber saber;             saber osar;         saber querer;         saber callar.
Osar saber;               osar osar;           osar querer;           osar callar.
Querer saber;          querer osar;       querer querer;       querer callar.
Callar saber;            callar osar;         callar querer;         callar callar.

Cada una de estas combinaciones indica una virtud combinada. Así, «Saber saber» implica saber, pero teniendo conciencia de lo que se sabe, de cómo se sabe y de aquellos que no se sabe. «Saber osar» se refiere a tener claro con qué empresas es correcto arriesgarse y con cuales no; una cosa es ser valiente, otra, estúpido. «Saber querer» significa tener las cosas claras en relación a nuestras verdaderas intenciones al obrar, sabiendo que actuamos porque queremos actuar, siendo sinceros con nuestras propias intenciones.

A medida que fui avanzando en mis estudios fui comprendiendoo otras aplicaciones para los Verbos, tanto en mi propiio desarrollo como en los "consejos" que algunas veces me pidiieron amigos que comenzaron a recorrer sus propios caminos.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Sobre la Magia I: Como Arte y como Ciencia

Ya sea en cuentos, películas, novelas fantásticas o en la imaginación popular, el Mago siempre ha contado con el atributo de poseer un poder más allá del alcance del humano promedio: ser capaz de modificar los eventos que acontecen en el mundo. 

La Magia es el Arte y la Ciencia que permite obrar cambios en el mundo acordes a la Voluntad. Tal es la definición que Aleister Crowley, uno de los magos y ocultistas más renombrados de la historia, entrega al hablar de Magia, a lo que Franz Bardon agrega: "Es, además, la más sagrada de todas las Ciencias". Bajo esta definición, cualquier acto que lleve a la realización de la propia voluntad es comprendido como un acto mágico. Para algunos magos, estos cambios son producidos en el entorno, mientras que para otros son producidos en la conciencia. Supongamos que G. necesita una suma de $5000. Realiza los actos mágicos adecuados para obtener esta cantidad. En los días posteriores a la realización de su acto mágico (entiéndase acto mágico como cualquier hechizo, ceremonia o ritual orientado a alcanzar alguna finalidad por medio de la magia), G. sale a caminar. Al llegar a una bifurcación por la que está acostumbrado a virar a la derecha decide, por algún motivo, ir por la izquierda. Mientras sigue por este camino, se encuentra con un amigo que le paga los $5000 que le debía.




Para algunos magos, el trabajo mágico realizado por G. habría provocado algún tipo de cambio en su entorno  (o mundo objetivo) como, por ejemplo, que su amigo tuviera la oportunidad y la voluntad de devolverle la cantidad facilitada. Para otros, el cambio se habría producido en su conciencia (una intuición, una corazonada) y se habría obrado el cambio en esa esfera. Sea dónde sea que se realice dicho cambio ¡la Magia funciona para quienes la practican y creen en su funcionamiento!. 
 
La Magia, como disciplina científica y artítica, conjuga e integra varias disciplinas para profundizar en un amplio conjunto de conocimientos, entre los que se cuentan la Kabbalah, la filosofía, la psicología, la alquimia, la antropología, la física, la medicina, la astrología, el misticismo, y muchas otras.
 
Se concibe a la Magia como una Ciencia debido a la rigurosidad en su estudio y en la aplicación de sus técnicas. Un Mago debe mantener bajo observación y control las condiciones de su trabajo, además de conocer lo más perfectamente posible las acciones que realiza, conociendo lo símbolos y elementos que emplee. De esto se derivan las "leyes" o "principios generales que la mayoría de los practicantes de magia conoce": energía presente en cada una de las fases lunares, los colores y aromas que deban emplearse y otras correspondencias que estudiaremos más adelante

La Magia es un Arte debido al alto componente de creatividad que se exige del Mago. Un practicante de Magia debe tener la suficiente aplicación para conocer los procedimientos y enseñanzas tradicionales y formales, pero siempre debe estar investigando, probando y descubriendo los procedimientos que mejor se adapten a sus necesidades particulares. A este respecto, quizás las formas más modernas de Magia sean las que mejor lo han desarrollado. Líneas de pensamiento como la Magia del Caos o del Neo-Paganismo basan sus prácticas en la integración de diferentes elementos que, en tiempos de nuestros ancestros, tal vez habrían sido considerados sacrilegios.

“La Magia es Ciencia en su estudio, y un Arte en su práctica”.

Dentro de los objetivos que la Magia persigue, no sólo se encuentran la influencia en el entorno o la comprensión de éste, sino también el entendimiento de los aspectos más profundos de la psicología humana, el desarrollo de las capacidades humanas hasta su mayor expresión, el desarrollo del espíritu humano; la evolución de toda la Creación y, como en casi todo, la obtención de determinados resultados en el mundo concreto. Cada uno de estos objetivos se expresa en formas especiales dentro del lenguaje mágico, particularmente para que aquellos que no conocen sus secretos no puedan tergiversar su profundo significado. “Llegar a ser Dioses caminando sobre la Tierra”, convertirse en seres plenamente desarrollados en sus aspectos internos y externos, constituyen las mayores y más importantes tareas para un Mago.

Para lograr su meta, el mago cuenta con varias herramientas a su disposición, además de un sinnúmero de prácticas aportadas por diversas escuelas de misterios a lo largo de la historia. A pesar de las diferencias en correspondencias, pronunciaciones o asociaciones, existen elementos básicos comunes a todas las disciplinas mágicas, tales como el conocimiento de los Cinco Elementos, de algunos Rituales y símbolos. Paras unificar lo mejor posible dichos simbolismos, te presentaré esta obra en el lenguaje aprendido por mi en mi propio desarrollo. Es una síntesis de los aspectos más importantes dentro del aprendizaje básico de la Magia, que espero disfrutes y aprovec